HISTORIA

La historia de una institución refiere al relato y el estudio de los eventos, desarrollos, personas y circunstancias que han dado forma a la creación, evolución y funcionamiento de la misma. Esta historia proporciona una comprensión de cómo se estableció esta institución, cómo ha cambiado con el tiempo y cuáles han sido sus logros, desafíos y contribuciones a la sociedad o campo específico al que pertenece. En resumen, la historia de una institución es una narrativa que traza su origen, desarrollo y legado a lo largo de su existencia.

En ese contexto, bien puede decirse que la historia del Supremo Consejo Unido Federal Argentino del REAA, en formación, es breve ya que formalmente creado el 14 julio 6023 (A.´.L.´.)

Sin embargo, dicho devenir obedece a circunstancias cuasi centenarias, habida cuenta que su Cuerpo capitular más antiguo, el SCR “Ramón Madariaga” Nº1, fue creado en el año 1923.

También esa historia es parte del secular separatismo y lejanía de las instituciones en un país que, como la República Argentina, siempre concentró todo su acontecer económico, político, social y cultural alrededor de la ciudad de Buenos Ayres.

La Orden masónica no escapó a esa dinámica y es así que, a lo largo de décadas, la puja por lograr mayores niveles de desarrollo iniciático en vastas zonas alejadas del país han resultado en choques contra las actitudes intemperantes de instituciones anquilosadas en la comodidad de un reconocimiento divorciado de la realidad que marcan los tiempos actuales.

En el escocismo argentino la visión era cuasi monárquicamente impuesta por las pautas emanadas del Supremo Consejo Jurisdicción Sur de los Estados Unidos de América, autodenominado “Consejo madre” del mundo. 

En el Simbolismo la situación no fue diferente y la fidelización al “regularismo” impartido por la Gran Logia Unida de Inglaterra y organizaciones continentales afines como la Confederación Masónica Interameriana (CMI) fue la norma hasta hace muy pocos años.   

Contra esa realidad que imponía una masonería de pocos, centralista, maniquea, dividida entre “regulares” e “irregulares”, adeptos y réprobos, se generaron irrefrenables iniciativas para volver al sendero de cumplir uno de los más sagrados deberes de la Institución cuál es su engrandecimiento y expansión.

En ese orden de cosas, la iniciativa más promisoria surgió en el año 2017 con la creación de un Supremo Consejo bajo los auspicios del Supremo Consejo de Francia. Infelizmente dicho importante paso a poco de transitar se truncó, generándose divisiones irreconciliables, producto de viejas improntas y perimidas prácticas que arrastraban aquellos Hermanos que la conformaron.

Pero fue, sin duda alguna que pueda caber, el gran salto de conciencia que dio la Orden en nuestro país, porque a partir de ese hecho se generan una serie de acontecimientos que desembocan en el establecimiento dentro de nuestras fronteras de la antigua, auténtica y tradicional masonería escocista de cuño francés con el levantamiento de columnas en diciembre de 6021 (A.´.L.´.) de la Gran Logia Unida Federal Argentina, bajo los directos auspicios de la Gran Logia de Francia.  

Así, de un nutrido grupo de Hermanos de esta Obediencia simbólica se gestó la magna idea de construir, en parangón con la misma, un Cuerpo escocista de consecuentes lineamientos que, aglutinando las visiones humanistas y constructivas segregadas por un árido “regularismo” foráneo que excluye del manantial benéfico de los principios del Rito, reverdeciera la práctica del mismo en los ámbitos inexplorados de nuestra República. Ayudados con el inestimable apoyo y conocimiento fraternal de Ilustres y Poderosos Hermanos de otros Orientes y, guiados por esta idea liminar, el Supremo Consejo Unido Federal Argentino del REAA, en formación, levantó sus fuertes columnas el 14 de julio 6023 (A.´.L.´.) en justa conmemoración de los principios que se materializaron hace doscientos treinta y cuatro años, con la gesta de la Revolución Francesa.